Código Ético Montañero

eticomontaeroLa conservación de la naturaleza exige un cierto grado de compromiso personal con ella. Tenemos que ser conscientes, que nuestra presencia en la montaña puede suponer una alteración en los procesos biológicos que se desarrollan habitualmente en ella, y cualquier actividad que hagamos tiene que ser respetuosa con el medio ambiente.
El viejo lema “Déjalo mejor que como lo encontraste” está y estará vivo eternamente.
INTENTEMOS:
– No acercarse, ni molestar de cualquier forma a la fauna.
– No arrancar plantas, flores o setas.
– No salirse de los caminos y senderos, durante la realización de cualquier ruta. No caminar alejados y mucho menos en soledad. Recuerda, en la montaña entramos todos y debemos salir todos.
– No levantar piedras innecesarias, pues de bajo de ellas se esconde mucha vida.
– No ensuciar los cursos de arroyos y ríos.
– No liberar animales domésticos.
– No vociferar, ni llevar aparatos de música a todo volumen. Controla tu móvil, no al revés.
– No arrojar desperdicios de comida, y si podemos recoger los restos que encontremos de basura, así como las colillas de cigarrillos para depositarlos más tarde en un contenedor, mejor que mejor.
– No encender fuego, bajo ningún concepto.
– No ensuciar, ni pintar las paredes de los refugios no guardados, y que nuestro paso por ellos pase desapercibido y a lo sumo signifique alguna mejora en él (recoger basura, arreglar alguna ventana, etc.).
Si todos cumplimos estos mínimos consejos, estaremos agradeciendo de alguna manera a las montañas, la acogida que nos han brindado durante tantos años.